América Latina continúa consolidándose como uno de los mercados más dinámicos para la hotelería de lujo a nivel mundial. Las proyecciones indican numerosas aperturas durante 2026, mientras los desarrolladores apuestan por viajeros de alto poder adquisitivo que buscan experiencias culturales auténticas, bienestar y turismo experiencial. Esta tendencia fortalece la competitividad y el atractivo turístico de la región.