España enfrenta una desaceleración en las reservas hoteleras mientras la crisis en Oriente Medio y el petróleo a 110 dólares generan incertidumbre. Andalucía registró una caída del 8,3%, Baleares se mantuvo estancada y las reservas anticipadas siguen disminuyendo. Aunque algunas regiones crecieron, el sector turístico comienza a mostrar señales de presión y menor dinamismo.