Bolivia se une a Chile, Argentina, Perú, Ecuador, Colombia, Uruguay y Paraguay como destino emergente de turismo astronómico en Sudamérica. Regiones de gran altitud, cielos despejados y baja contaminación lumínica ofrecen experiencias únicas de observación estelar, desde el Altiplano boliviano hasta el Desierto de Atacama. Comunidades locales impulsan turismo sostenible y educativo, beneficiando economías rurales.