Central Park abarca aproximadamente 843 acres, lo que lo hace más grande que todo el país de Mónaco. Ubicado en el corazón de Manhattan, el parque actúa como el pulmón verde de Nueva York, albergando museos, senderos, lagos y eventos estacionales. Su enorme extensión permite que la ciudad combine la vida urbana densa con amplios espacios públicos, ofreciendo un refugio tanto para locales como para viajeros.