El Camino de Santiago se ha convertido en una de las rutas de viaje más influyentes de Europa. Cada año, miles de peregrinos y viajeros recreativos llegan a España para recorrer tramos de este histórico camino que culmina en Santiago de Compostela. Lo que comenzó como una ruta de peregrinación religiosa hoy impulsa el movimiento de viajes lentos, las estancias rurales y el turismo de varias semanas a lo largo del norte de España.