Las auroras boreales han convertido a Noruega en uno de los destinos invernales más codiciados del mundo. Los viajeros planifican viajes completos con el objetivo de observar este fenómeno en lugares como Tromsø y las Islas Lofoten. Con una temporada de observación limitada pero una alta probabilidad de éxito, el turismo de auroras se ha transformado en uno de los principales impulsores del viaje invernal a Noruega.