A partir del 12 de octubre, Francia, Italia, Portugal, Reino Unido y otros países europeos implementarán un nuevo Sistema de Entrada/Salida (EES) que utiliza reconocimiento facial y escaneo de huellas dactilares. El sistema busca reforzar la seguridad fronteriza, prevenir estancias ilegales y reducir el fraude, al tiempo que agiliza los controles de inmigración. Los viajeros proporcionarán sus datos biométricos en los puntos de entrada, con opciones de autoservicio disponibles para pasaportes biométricos. Esta medida representa una modernización significativa de la gestión fronteriza en Europa.