La Unión Europea ha inaugurado el Túnel Base del Brennero, ahora el túnel ferroviario más largo del mundo, que conecta Austria e Italia a través de los Alpes. Con una longitud de 55 kilómetros, el túnel reducirá el tiempo de viaje entre Múnich y Verona a 2.5 horas y trasladará la carga de carreteras congestionadas al ferrocarril. Respaldado por 2.8 mil millones de euros en financiamiento de la UE, el proyecto destaca por su enfoque en la sostenibilidad, reduciendo emisiones y ruido, al mismo tiempo que impulsa el comercio transfronterizo, el turismo y la conectividad regional en toda Europa.