El año pasado, el sector turístico de la UE alcanzó un hito histórico al superar por primera vez los tres mil millones de pernoctaciones, lo que representa un aumento del 2.7% respecto al año anterior. Portugal lideró con un crecimiento de casi el 4%, mientras que Chipre y Malta registraron incrementos excepcionales. Los turistas nacionales representaron más de la mitad de las estancias, destacando la importancia de los viajes locales. A pesar de leves descensos en Finlandia y Francia, la UE sigue siendo un destino turístico líder a nivel mundial.