Chile está ganando popularidad entre los viajeros internacionales gracias a la creciente tendencia de elegir destinos con climas más frescos. Visitantes, especialmente de Norteamérica, optan cada vez más por sus regiones vinícolas, ecoalojamientos, bosques nublados y experiencias en la Patagonia. Esta preferencia impulsa el atractivo turístico del país frente a los tradicionales destinos de playa.