Uruguay, Perú y Argentina se preparan para recibir al Papa León en una gira prevista para finales de 2026, generando fuertes expectativas en el turismo religioso y de peregrinación en Sudamérica. Autoridades y operadores turísticos anticipan mayor demanda hotelera, vuelos y actividades culturales, además de un impacto positivo en economías locales y promoción internacional de los destinos.