México experimenta un notable auge en el turismo cultural, con más de 21 millones de visitas a zonas arqueológicas y museos durante 2025. El creciente interés por la historia, el patrimonio y las experiencias auténticas impulsa las economías regionales, apoya a las comunidades locales y financia la preservación del legado nacional, consolidando este segmento como eje clave del turismo sostenible del país.