El diseño centrado en la bicicleta de Ámsterdam influye de manera clave en su atractivo turístico. Con carriles bici dedicados por toda la ciudad, los visitantes suelen recorrer canales, museos y barrios en bicicleta en lugar de automóviles. El alquiler de bicicletas se ha convertido en uno de los servicios turísticos más utilizados, convirtiendo al ciclismo no solo en una práctica local, sino en un elemento definitorio de la experiencia de viaje en Ámsterdam.