La economía turística de Brisbane se dispara en 2025, gracias a un notable aumento en el número de visitantes japoneses y a audaces inversiones en conectividad aérea. Las rutas ampliadas desde Tokio han posicionado a Brisbane como un atractivo punto de entrada a Australia, combinando experiencias de lujo y al aire libre. Grandes desarrollos como Queen’s Wharf y la infraestructura vinculada a los próximos Juegos Olímpicos continúan impulsando la demanda. Los viajeros internacionales permanecen más tiempo, gastan más y elevan a Brisbane como un destino líder tanto para el ocio como para los negocios.