El Tren Maya de México está transformando el turismo en el sureste del país al conectar Cancún, Playa del Carmen, Tulum, Chichén Itzá y destinos históricos de Yucatán. Iniciado en Quintana Roo, este ferrocarril ecológico mejora la conectividad regional, reduce las emisiones, genera empleos y apoya las economías locales. Diseñado como una alternativa de transporte sostenible, refuerza el atractivo turístico global de México y posiciona a la región para un crecimiento económico inclusivo y sostenible a largo plazo.