Arabia Saudita está diversificando su sector turístico mediante el desarrollo de complejos vacacionales de gama media en la isla Shebara, junto con opciones de lujo, mientras amplía la infraestructura del turismo religioso para recibir a 30 millones de peregrinos al año para 2030. El reino está añadiendo miles de habitaciones de hotel y simplificando las políticas de visado, incluyendo una propuesta de acuerdo tipo Schengen para los países del CCG. Esta iniciativa de la Visión 2030 tiene como objetivo atraer a 150 millones de visitantes anuales, reducir la dependencia del petróleo y posicionar a Arabia Saudita como un destino global líder tanto para el turismo de ocio como religioso.