La nueva política de exención de visa mutua entre Rusia y China permite a los ciudadanos chinos visitar Rusia por hasta 30 días, lo que ha desatado un auge en el turismo. Aerolíneas como Aeroflot y China Eastern están aumentando sus vuelos, mientras que los hoteles rusos se preparan para una mayor ocupación, especialmente en Moscú, San Petersburgo, Siberia y el Lejano Oriente. Esta iniciativa fortalece los lazos culturales, económicos y diplomáticos, impulsa los viajes transfronterizos y abre emocionantes oportunidades para que los viajeros exploren el patrimonio y los paisajes de ambos países.
La política de exención de visa entre Rusia y China impulsa un auge turístico.