Groninga, en los Países Bajos, está perfeccionando su estrategia de sostenibilidad al cambiar de planes de hidrógeno a trenes eléctricos a batería para alcanzar su objetivo de ferrocarriles con cero emisiones para 2035. El nuevo enfoque ofrece una solución práctica, escalable y energéticamente eficiente para las líneas regionales. Con una integración más sencilla, menores costos operativos y una fuerte alineación con los objetivos climáticos nacionales y de la UE, los Países Bajos avanzan hacia una movilidad más limpia mientras fortalecen la confiabilidad a largo plazo de la red ferroviaria de Groninga.
La región de los Países Bajos adopta trenes modernos para un futuro ferroviario con cero emisiones.