Brasil avanza con un proyecto de tren de alta velocidad que conectará Río de Janeiro, São Paulo y Campinas, con trenes que alcanzarán velocidades de hasta 350 km/h. El sistema busca reducir los tiempos de viaje, disminuir la dependencia del transporte por carretera y aéreo, y fomentar una movilidad más sostenible. Una vez completado, se convertirá en la red ferroviaria más rápida de América Latina, promoviendo la integración económica, reduciendo las emisiones y ofreciendo a los viajeros un trayecto más rápido y confortable.