Estados Unidos está impulsando el próximo salto de la aviación con nuevos aviones supersónicos que reducirán drásticamente los tiempos de viaje a nivel mundial. A diferencia del Concorde, estos jets prometen operaciones más silenciosas, eficiencia de combustible y uso de combustibles sostenibles. El X-59 de la NASA y el Overture de Boom Supersonic lideran esta iniciativa, alcanzando velocidades cercanas al doble de los aviones comerciales actuales. A medida que se flexibilizan las restricciones sobre el estruendo sónico, el servicio comercial podría comenzar pronto, inaugurando una nueva era de rapidez, innovación y conectividad global.