Sri Lanka está reforzando su enfoque en los mercados europeos para alcanzar su meta de 2025 de 3 millones de llegadas de turistas y 5 mil millones de dólares en ingresos. Al promover el turismo cultural, ecológico y de bienestar, el país busca diversificar su base de visitantes y reconstruir la confianza global. Con campañas dirigidas, infraestructura mejorada y alianzas renovadas, Sri Lanka está trazando un regreso resiliente como uno de los principales destinos turísticos de Asia.