1. Phetchaburi
Phetchaburi es uno de esos pueblos donde el tiempo parece detenerse. Calles tranquilas, tiendas de madera de teca y templos antiguos sin el bullicio turístico lo convierten en un lugar ideal para relajarse y disfrutar de la calma. Perfecto para quienes buscan una pausa auténtica en su viaje.
2. Cascadas de Erawan (Erawan Waterfalls)
Ubicadas dentro del Parque Nacional Erawan en Kanchanaburi, estas cascadas son uno de los rincones más sorprendentes y menos explorados del país. Constan de siete niveles de agua esmeralda que caen sobre acantilados de piedra caliza. La cascada superior incluso tiene forma de elefante de tres cabezas, de ahí su nombre.
Empaca tus botas de senderismo y ropa extra: vas a caminar, mojarte y sonreír todo el día.
3. Parque Nacional Khao Yai
A solo dos horas de Bangkok, Khao Yai te transporta a otro mundo. Aquí puedes esperar:
- Senderos cubiertos de niebla
- Gibones cantando desde los árboles
- Elefantes salvajes en libertad
Es uno de los mejores lugares éticos para observar vida silvestre en Tailandia. No solo su entorno es espectacular, sino que los sonidos nocturnos parecen sacados de un documental de naturaleza.
4. Puente de Bambú Kho Ku So
Escondido entre las colinas cercanas al bohemio pueblo de Pai, este puente de bambú es mucho más que un sitio fotogénico. Fue construido originalmente para que los monjes cruzaran los arrozales hacia un templo cercano, pero hoy es un paseo sereno entre campos verdes que se mecen con el viento.